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Burgos – Catedral de Burgos

Pablo 27 noviembre 2014 1


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Declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la catedral de Burgos es una de las catedrales más famosas y especiales de nuestro país. De estilo gótico y construida en el siglo XIII, el templo destaca por la armonía y elegancia de sus líneas. Cierto es que la catedral combina otros estilos, puesto que su construcción duró más de 500 años.

Es muy difícil resumir con palabras los detalles e impresiones que aporta la catedral. Cuando primero observamos su fachada principal, la Puerta del Perdón, notamos inmediatamente el rosetón estrellado y la galería de estatuas de los reyes del Reino de Castilla. Dos altas torres de 84 metros coronadas por agujas caladas acompañan a cada lado. Otra de las entradas es la Puerta de Sarmental, que destaca  por la imagen de un Cristo Pantocrátor rodeado por evangelistas y apóstoles. Una vez en el interior y tratando de no perder detalle, impresiona el Cimborrio de la nave central, bajo el cuál se sitúan los restos de Rodrigo Díaz de Vivar, “El Cid Campeador”. Otro detalle nos distrae: es la Escalera Dorada de Siloé.

Bajo la bóveda mudéjar se abren las 19 capillas (de las cuales podemos recomendar las del Condestable y la de Santa Tecla).

Pero la Catedral de Burgos no sólo posee arte en sus muros. Pinturas, retablos, sillerías de coros, esculturas, tumbas, forman una inigualable colección. Y es que se conservan obras de artistas extraordinarios, como los arquitectos y escultores de la familia Colonia (Juan, Simón y Francisco), el arquitecto Juan de Vallejo, los escultores Gil de Siloé, Felipe Bigarny, Juan de Ancheta y Juan Pascual de Mena, el escultor y arquitecto Diego de Siloé, el rejero Cristóbal de Andino, el vidriero Arnao de Flandes o los pintores Alonso de Sedano, Sebastiano del Piombo o Juan Ricci, entre otros muchos.

Hablar de la Catedral de Burgos es quedarse, realmente, sin palabras, así que lo mejor es ir a visitarla y ¡que los ojos disfruten!